2304S馃挕EPG馃挭NO HAY NADIE COMO T脷! Una caracter铆stica crucial de los humanos es su individualidad biol贸gica. Si bien somos parecidos en muchos aspectos fisiol贸gicos y anat贸micos, es imposible asegurar una verdadera salud y longevidad sin satisfacer ciertas necesidades muy espec铆ficas de cada uno, a nivel celular. La ciencia de la nutrici贸n humana dio un salto cu谩ntico con el descubrimiento de las vitaminas en el primer cuarto del siglo XX. Por la misma 茅poca, la creciente disciplina de medir las sustancias internas del organismo por medio de an谩lisis de sangre -la qu铆mica cl铆nica- vino a completar el mapa de la fisiolog铆a humana. En ambas disciplinas, la nutrici贸n y la qu铆mica biol贸gica, se emplearon desde el inicio herramientas estad铆sticas[1] como los promedios, el desv铆o est谩ndar, las curvas de distribuci贸n normal, etc., para encontrar regularidades y leyes generalizables. Este enfoque puede haber inducido en los cient铆ficos y luego en los m茅dicos, la noci贸n de estandarizaci贸n. Se afianz贸 entonces la idea de un ser humano promedio, y la noci贸n misma de normalidad. A pesar de las obvias diferencias interindividuales que tenemos los humanos, a pesar de la clara heterogeneidad anat贸mica y funcional de los miembros de nuestra especie, se extendi贸 entre los profesionales y el p煤blico en general la noci贸n del individuo normal o promedio, portador de una imaginaria fisiolog铆a gen茅rica.
Fig.1 Si bien los humanos poseemos rasgos biol贸gicos generales comunes a toda nuestra especie, tambi茅n tenemos cientos de diferencias muy espec铆ficas causadas por polimorfismos (SNPs), variantes defectuosas de uno o varios genes. Se han descrito decenas de miles de estas mutaciones sub-letales.
La normalidad se convirti贸 en un concepto cardinal en todos los campos a los que contribuyeron la fisiolog铆a celular y la qu铆mica org谩nica, en particular, en la determinaci贸n de los requerimientos nutricionales m铆nimos y los rangos de referencia (los valores fisiol贸gicos) en la bioqu铆mica cl铆nica. Estas herramientas de an谩lisis estad铆stico han sido de inmensa importancia para interpretar innumerables aspectos del organismo, como los marcadores tumorales o la concentraci贸n plasm谩tica de las hormonas tiroideas, la glucemia, la gonadotrofina cori贸nica en orina o bien en nivel de alcoholemia en la sangre, en base a las cuales se puede incluso exonerar o condenar jur铆dicamente a los ciudadanos. El concepto de distribuci贸n normal es sumamente 煤til en cl铆nica, pero al considerar las generalidades de la especie se pierden la singularidades del individuo.
La noci贸n de individualidad bioqu铆mica fue defendida por Roger Williams[2] a partir de los a帽os cincuenta, quien ya era reconocido por su descubrimiento de la vitamina B5 (谩cido pantot茅nico) y de un antagonista de la riboflavina presente en la clara de huevo cruda: la avidina. Williams, un bioqu铆mico extraordinario, fue tambi茅n un contribuyente central en el descubrimiento del 谩cido f贸lico, la piridoxina, y el 谩cido lip贸ico, llegando a ser presidente de la American Chemical Society. Las dos fuentes primarias de diferenciaci贸n bioqu铆mica interindividual son, en mi apreciaci贸n, los polimorfismos gen茅ticos (SNPs) y la composici贸n de la microbiota. En otras palabras, lo que nos hace inicialmente 煤nicos y diferentes es una especial combinaci贸n de nuestros genes y nuestros microbios. Otra fuente de variabilidad es nuestra historia de vida que, como se ha visto en el caso de los gemelos id茅nticos (univitelinos) puede producir resultados fenot铆picos marcadamente desiguales.
Fig.2 Nuestras diferencias interindividuales (cuyo fundamento son los polimorfismos y la microbiota) hacen que tengamos requerimientos nutricionales vastamente diferentes.
Que los seres humanos somos peculiares no es dif铆cil de notar, simplemente bas谩ndonos en las diferencias anat贸micas, pero donde se vuelve 煤til esta noci贸n es en la resoluci贸n de numerosos trastornos org谩nicos que derivan de tener versiones ligeramente defectuosas de uno o varios genes. Una manera de apreciar los polimorfismos es considerarlos mutaciones sub-letales de un gen que, si bien pueden no matarnos de inmediato, hacen la vida considerablemente mas dif铆cil. Un ejemplo patente de polimorfismo es el desperfecto del gen MTHFR, que codifica para enzima metiltetrahidrofolato reductasa. Las personas que son portadoras de esta mutaci贸n (en particular si tienen las dos variantes defectuosas del gen) no pueden metabolizar la vitamina B9, por lo que siempre est谩n an茅micas, fatigadas y con varios otros problemas serios de salud.
Las diferencias en las concentraciones normales entre un individuo u otro pueden ser hasta de un orden de magnitud, y son el fundamento del enfoque genetotr贸pico de Pauling y Williams, que introduce suplementos vitam铆nicos en cantidades metanutricionales (es decir, hace un uso farmacol贸gico de los micronutrientes) para reparar diversas patolog铆as provenientes de fallas gen茅ticas. No sin detractores en el 谩mbito de la medicina xenobi贸tica ortodoxa, la terapia megavitam铆nica permite resolver con muy bajo costo y amplio margen de seguridad, infinidad de padecimientos originados en errores innatos del metabolismo. Las personas portadoras de uno o varios de estos polimorfismos deben tener ingestas vitam铆nicas individualizadas. Y esto sin mencionar las variaciones que causan condiciones comunes como la encefalopat铆a de Wernicke. Hoy en d铆a, se presta mucha atenci贸n a los complementos nutricionales para personas tan problem谩ticas como los ancianos, los j贸venes y las mujeres embarazadas. En la medida en que avancemos hacia una medicina genuinamente biol贸gica e individualizada, con monitoreo continuo terap茅utico de los suplementos y f谩rmacos, podemos esperar ver una creciente individualizaci贸n de las dosis. La nueva biolog铆a molecular y la nutrigen贸mica, est谩n inherentemente alineadas con esto principios generales.
Fig.3 Si bien se afirma que "no hay enfermedades, sino enfermos" la realidad cotidiana en la pr谩ctica m茅dica xenobi贸tica ortodoxa es que se termina tratando a todo el mundo con el mismo protocolo. Sin un discernimiento de las peculiaridades individuales, la medicina moderna trata a los pacientes como productos est谩ndar de una l铆nea de ensamblaje.
Los estudios del genoma humano han revelado una gran cantidad de polimorfismos, en una frecuencia mucho mayor de lo que se esperaba (otro tanto pasa con las variaciones encontradas en las prote铆nas con funci贸n enzim谩tica). Estos peculiares patrones de fragmentos del ADN de cada individuo, considerados las “huellas dactilares” del ADN, son altamente espec铆ficas para cada persona. El concepto de individualidad bioqu铆mica es de crucial importancia para una medicina realmente personalizada.
[1] Los estudios experimentales en animales de laboratorio se llevaron a cabo con cepas endog谩micas de ratones, ratas, cerdos y otros animales. Una idea b谩sica en la mayor铆a de los estudios era tener el sistema -ya fuera c茅lula, tejido o animal- lo m谩s uniforme posible para poder estudiar sus caracter铆sticas introduciendo una variable cada vez. [2] El subsiguiente trabajo de Williams en los a帽os sesenta fue decisivo, hombro con hombro junto a Linus Pauling, para el concepto de terapia megavitam铆nica.
Ernesto Prieto Gratac贸s
Laboratorio de Ingenier铆a Biol贸gica
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