Todas las especies, y todos los seres vivos de la Biosfera, quiéranlo o no, sirven a un propósito energético de gran importancia en el balance cósmico. Sin embargo, los individuos de una especie no son relevantes en particular, la especie como un todo, sí lo es.
Por razones que en general se ignoran, la Naturaleza tiende a preservar las especies como un todo. No parece tener interés alguno en preservar la vitalidad y el vigor de ningún individuo específico más allá del cumplimiento de su ciclo reproductivo.
De hecho, es posible prolongar experimentalmente la vida de algunos animales (peces, roedores, moscas, etc.) y de ciertas plantas anuales, impidiéndoles producir descendencia.
Se han descubierto mecanismos especiales conectados a la reproducción, que desencadenan la muerte de los organismos toda vez que estos han cumplido su papel en la “sinfonía” biológica. |
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