Estimados lectores:
El diluvio en tiempos de Noaj no fue simplemente un castigo o un medio para destruir el mundo, sino un proceso de purificaci贸n. As铆 como las aguas de la mikve contienen cuarenta medidas y purifican al alma, las aguas del diluvio, que duraron cuarenta d铆as, tuvieron el poder espiritual de limpiar y refinar al mundo de su impureza.
El Likutei Tor谩 explica que hoy en d铆a esas “aguas del diluvio” se manifiestan en las preocupaciones por el sustento. Son las olas que nos sacuden de un lado a otro, que a veces nos hacen sentir que nos hundimos y otras apenas nos permiten mantenernos a flote. Sin embargo, incluso esas dificultades tienen un prop贸sito m谩s profundo: refinarnos y elevarnos espiritualmente.
Precisamente en medio de la oscuridad de los desaf铆os cotidianos se enciende el fuego interior, ese anhelo profundo del alma de unirse a Di-s y trascender la lucha material. Y es, parad贸jicamente, en la batalla diaria por la parnas谩 donde muchas veces se despierta esa conexi贸n m谩s pura y sincera.
Aprovecho para desear y bendecir a todos que tengamos un a帽o libre de preocupaciones materiales, lleno de abundancia ilimitada, para poder servir a Hashem con alegr铆a y sin distracciones.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy
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